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Operación: Operación

June 1, 2017

Ilustración de Mariana Ramírez (@marianaj.ramirez)

 

Read in English

 

***SI NO HAS LEÍDO LA PARTE 1 "HOLA FRANTZ" PUEDES LEERLA AQUÍ.

 

 

Desde el diagnóstico me he sentido muy AFORTUNADAMe ha gustado que la mayoría de quienes consideraba cercanos, realmente lo han sido; y me he sentido agradecida con cada uno de quienes han estado al pendiente de mí, pero lo que más me ha sorprendido es la cantidad de personas "lejanas" que se han acercado para ofrecerme su apoyo, contarme una anécdota o mandarme sus buenas vibras. 

 

MUCHAS GRACIAS A TODOS. Me han hecho sentir súper especial.

 

Después de que me detectaron el Tumor de Frantz, un tipo de cáncer de páncreas muy raro y de bajo potencial maligno, Paco (mi tío y doctor) me dijo que el tratamiento a seguir constaría de una enorme operación y que el cirujano más capacitado para realizarla era Carlos Chan (lamento decepcionarte, pero no es chino).

 

El Tumor de Frantz (o tumor sólido pseudopapilar del páncreas) es extremadamente raro, tiene preferencia por las mujeres jóvenes (24 años más o menos. Ja.) y casi nunca hace metástasis. Los síntomas aún no están bien definidos pero incluyen dolor abdominal, náuseas o vómito debido al tumor en forma de bola que se forma.

 

Este tipo de tumor se descubrió en 1959 y desde entonces, en todo el mundo han habido alrededor de 700 casos. No obstante, con las características del mío (tumor en mujer joven y con metástasis en el hígado) hay muchos menos. En el mundo EXISTEN 23 CASOS (si me contamos a mí) y EN MÉXICO SOY EL PRIMERO con este diagnóstico (háblenme de "mala suerte").

 

Este es mi Tumor de Frantz de 6.8 cm x 6.3 cm junto a mi bazo.

 

El lunes 20 de marzo conocí a Carlos Chan (un cirujano especialista en páncreas e hígado que tiene manos mágicas) en Médica Sur. Me acompañaron a la consulta mi papá, mi mamá y Alf (mi novio). Estábamos muy tranquilos (y hasta contentos) porque "ya sabíamos" lo que Chan nos iba a decir, pero nunca pasó por nuestra mente que la jugada no estaba escrita y que podía cambiar.

 

Desde la primera vez que lo vi, me dio buena vibra y siempre me ha hablado con la verdad. Después de que le enseñamos todos mis estudios (ultrasonido, tomografía, endoscopía, patología y PET), Chan nos mostró en su computadora el CD de la tomografía y todas las "manchitas" (metástasis) que se veían. 

 

No eran dos como yo creía, eran varias (ni las quise contar). No iba a ser una sola operación, serían dos. No era "sólo" cortar medio páncreas y quitar el tumor, pues también se tendría que quitar el bazo e "hipertrofiar" (hacer que creciera) el lado izquierdo de mi hígado para poder quitar todo el lado derecho en la segunda operación. Y además, Chan quería hablar con su oncólogo porque quería saber qué opinaba sobre tratarme con algún tipo de quimioterapia.   

 

¡¿QUÉ ERA LO QUE ESTABA PASANDO?!    

 

Aunque no recuerdo exactamente lo que pasó por mi cabeza, debí haber estado pensando algo así: ¿VARIAS METÁSTASIS? Ya sabía yo que la palabra metástasis era importante... y ahora no son dos, son... ¡¿MUCHAS?! Traicionero, Frantz. Me cagas. Y mi pelo... no se vale, mi pelo ya estaba a salvo. 

 

Salí de la consulta decepcionada. No quería hablar porque sabía que en cuanto abriera la boca me iba a poner a llorar. Así que me concentré en apretar los ojos para mantener las lágrimas en su lugar. No estaba triste, no. Estaba enojada. MUY enojada con Frantz.  

 

En el coche le marcamos a Paco y Lucy y les contamos lo que nos había dicho Chan. Fuimos a cenar sushi con ellos y más tarde llegaron Paola (mi hermana) y mis primas Lucy y Fer (Lucifer si lo dices rápido), las hijas de Paco y Lucy.

 

Al final del día, Alf lo concluyó muy bien. Seguía siendo lo mismo. Seguía estando en un escenario curable, sólo me iba a tardar un poquito más pero el resultado seguiría siendo el mismo: LA SANACIÓN TOTAL

 

Definitivamente estaba sacada de onda. Sin pedirlo, mi vida estaba cambiando muy rápido. Un día estaba planeando un viaje a Europa con mi mejor amiga y al otro estaba cancelándolo todo (literalmente tres días antes de irme). 

 

Eran muchos cambios. Yo sentía que en mi vida se había iniciado un reloj con cuenta regresiva y aunque parecía que lo estaba manejando muy bien (que en parte es verdad que lo he intentado hacer lo mejor que puedo), la realidad es que también estaba tratando de ignorarlo un poco y seguir "normal" lo más que pudiera. 

 

Y entonces mis tíos tuvieron una idea magnífica. Nos invitaron del 24 al 26 de marzo a un "FIN DE PRIMAS" en Rodavento (Valle de Bravo) donde nos hicimos masajes y recordamos los viejos tiempos.    

 

Regresé del viaje recargada de buenas vibras. Mis ganas de seguir viviendo se multiplicaron x1000 y me entró la prisa por deshacerme lo más pronto posible de Frantz.   

 

 

Volví a ver a ver a Chan el 27 de marzo. Esta vez me acompañaron mis papás y Dany (mi prima). Él acababa de regresar de un congreso de páncreas donde había comentado mi caso con otros doctores "picudos" del mundo porque se había llevado el CD de mi tomografía y todos habían coincidido en que el procedimiento acordado en mi primera consulta era el adecuado. Así que se programó mi primera cirugía para el 5 de abril.

 

El miércoles 5 DE ABRIL se puso en marcha la "Operación: Operación" e hice check-in en el cuarto 318 del Hospital ABC de Observatorio.

 

Como les conté en la parte 1 de esta historia, mi familia es una familia muégano y por lo tanto, desde el momento en que llegué, mi cuarto estaba completamente LLENO de familiares y algunos amigos.

 

La vibra del cuarto se sentía como la de una buena fiesta, pues todos estábamos platicando y olvidándonos un poco de Frantz. No me sentía nerviosa, pues sabía que antes de que me diera cuenta, se habría acabado. 

 

A las 12:00 pm me avisaron que me bajarían al quirófano DOS HORAS ANTES de lo programado y en ese momento sí dije: "ay, no manches". Me despedí de todos los ahí reunidos y tomamos las últimas fotos (a pesar de los regaños de la enfermera porque "no podía haber tanta gente" en el cuarto).

 

 

Lo que me daba más miedo de la operación era "quedarme en la plancha" (antes de enterarme de la existencia de Frantz veía Grey's Anatomy y aunque sé que es necesario el drama en la televisión, tuve que dejar de ver la serie porque todos se les mueren).

 

Mientras bajaba en el elevador hacia el quirófano pensé: "Bueno, ya me toca luchar sola desde aquí", pero lo más increíble es que al llegar al quirófano me pasó lo contrario. Me sentí en un lugar seguro, en un lugar con energía positiva y estaba segura de que me iban a cuidar muy bien. Me pasé a la cama del quirófano y me invadió un sentimiento de tranquilidad. El anestesiólogo estaba bromeando con las enfermeras cuando me avisó que me había puesto la anestesia y me dijo que Chan no tardaría en llegar. 

 

"Confío en ustedes", fue lo último que les dije.

 

63 personas me esperaron en la sala de espera durante mi operación. 63 personas me mandaron buena vibra desde ahí + todas las demás que lo hicieron desde lejos. Gracias a todas ellas, la cirugía que inicialmente estaba pensada para durar entre cuatro y seis horas, se realizó en tan sólo tres y media.

 

LA CIRUGÍA 1/2 FUE TODO UN ÉXITO Y NO TUVE NINGUNA COMPLICACIÓN

 

Me quitaron el 66% del páncreas, el bazo (sólo necesité dos inyecciones para reemplazar sus funciones) y la vesícula biliar. Aprovecharon para hacer una endoscopía en el lado izquierdo de mi hígado (se confirmó que está totalmente limpio, ¡YEY!) y cerraron la vena porta para empezar a hipertrofiar mi hígado.

 

Estuve internada 8 días en el hospital con el dolor controlado (siendo el tercer y quinto día DE LOS PEORES DÍAS DE MI VIDA) y mi recuperación evolucionó dentro de lo esperado. En mi cuarto siempre sonaba de fondo alguna música instrumental relajante, y a veces me sentía en spa porque también tenía un difusor con olor a lavanda. 

 

Casi no pude hablar los primeros días (porque me dolía intentarlo y mi voz salía demasiado bajita), pero me encantaba recibir a las mismas y nuevas visitas. Definitivamente me ayudaron a hacer mis días menos largos.

 

Salí del hospital el 13 de abril con una cicatriz en la panza, caminando encorvada, con las pompas arrugadas como las de un viejito y con la espalda baja tan inflamada que parecía un balón de americano; pero ESTABA CONTENTA porque ya había terminado con éxito la primera mitad del camino hacia la sanación total. 

 

Todo el personal médico se portó maravilloso conmigo y obviamente no me podía ir sin darles las gracias. Les dejé un pastel como muestra de mi agradecimiento y además, a mis doctores, Luis el camillero y a las enfermeras que habían sido especialmente lindas conmigo, un delicioso Hershey's.     

 

Me gusta esta foto porque es del día que salí del hospital y representa a cada una de las 97 personas que me fueron a visitar al hospital (sí, tengo anotados sus nombres en una lista). ¡Gracias por dejar sus huellitas en el árbol! 

 

Mi recuperación no ha sido rápida, pero tampoco lenta. Al principio pensaba que iba a tener una recuperación igual de veloz que las de Lalo (el hermano de mi papá), Loli (una hermana de mi mamá), Gaby (la otra hermana de mi mamá) y Dany (mi amiga), quienes son otros grandes guerreros y una inspiración diaria para mí.  

 

Pero voy a mi ritmo, recuperándome cada día un poquito más para llegar muy fuerte a terminar de aniquilar a Frantz, el inquilino molesto de mi cuerpo.

 

Como bien me dijo Roberto (una excelente persona y mi nuevo psicólogo): EL CÁNCER NO TE DEFINE COMO PERSONAEs una circunstancia que tenemos que superar las personas que lo tenemos y sin importar el resultado final, es una aventura que nos enseñará más de lo que podemos imaginar. 

 

Como me encanta anotar las frases que me hacen sentido, les quiero compartir lo que dice Víctor Küppers sobre LA IMPORTANCIA DE LA ACTITUD (si realmente tienes tiempo, te recomiendo ver el video completo aquí): 

 

"Uno tiene que entender que en la vida las cosas son como son, no como nos gustaría que fueran. Nosotros no tenemos la baraja, a nosotros nos caen las cartas y nosotros jugamos... La grandeza se demuestra jugando. Eso es lo que separa a los grandes de los mediocres. Nunca, nunca, nunca, podemos hacer nada para cambiar nuestras circunstancias. Nunca podremos devolver las cartas. ¿Quién ha elegido esta crisis? ¿Quién ha elegido enfermedades? ... Ahora. Siempre, siempre, siempre, podemos elegir NUESTRA ACTITUD. Es verdad que las circunstancias influyen, pero siempre hay ese pequeño espacio donde nosotros decidimos nuestra actitud y cómo afrontarlo... Por eso, cada instante nos acerca un poquito más a la grandeza o un poquito más a la mediocridad. Y el único objetivo que tiene esta vida es SUMAR INSTANTES FANTÁSTICOS. Es luchar cada día para ser la mejor persona que tú puedes ser, en los ámbitos que te han tocado y que, al final, cuando alguien vea el recorrido de tu vida, sea una obra de arte y te reciban haciéndote un pasillo y te digan: olé, olé, ¡ooolé!"

 

Por último, me queda contarte que el próximo lunes (5 de junio) me haré otra tomografía y al día siguiente, veré a Chan. Si todo está como debe de estar y el lado izquierdo de mi hígado ya creció lo que tenía que crecer, se programará la cirugía 2/2. 

 

¡Gracias por el apoyo continuo!

 

Con cariño, 

 

Majo.

 

Pd. Siéntete libre de compartir y contactarme en cualquier momento :)

 

 

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